Se me estremece el alma, cuando veo la aurora iluminar tu silueta, noto como florece tu sonrisa a la distancia, y tu mirada chispeando algarabía, con la cortina de tu azabache cabellera, desprolija por una brisa que nos abraza en esa distancia: El latido parece saltar de mi pecho, no se si es felicidad, o un par de emociones encontradas, que emergen de la sutil caricia de tu sombra, en tus labios carmín, navegan besos, besos que llaman a mi boca, para devorarlos sin pausa; En una mirada furtiva, llena de complicidad, vacías de palabras, y tan llena de todo, todo lo que te describe, una melodía quiere simular tus caricias, ...en vano... Se me estremece el alma, de saberte transitando el mismo otoño que mis pasos, un otoño crujiente y lleno de ocres, en el paso ineludible recojo la ultima rosa, la que su perfume te nombra, en la inmensidad del silencio, silencio colmado de palabras mudas, escritas con la mirada, y selladas con un recuerdo ...en el ultim...
que maravilloso es adentrarse en tu mundo donde la buena vibración brota por todos los poros de tu blog, un saludo desde Jaén y a seguir haciendo que el mundo brille un poco más
ResponderEliminarGRACIAS MIGUEL ,LO TUYO ES MAS QUE BUENO,TIENES UNA MANERA ESPECIAL DE DESCRIBIR TU TAN QUERIDA JAÉN
EliminarUN ABRAZO
Corto , breve, profundo y filosófico poema.
ResponderEliminarUn abrazo.
QUERIDO AMIGO ANDRÉ,UN PLACER TU VISITA,POR DEMÁS ESTÁ DECIR QUE TUS ELOGIOS ME IMPULSAN A SEGUIR CON LA ESCRITURA
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