Se me estremece el alma, cuando veo la aurora iluminar tu silueta, noto como florece tu sonrisa a la distancia, y tu mirada chispeando algarabía, con la cortina de tu azabache cabellera, desprolija por una brisa que nos abraza en esa distancia: El latido parece saltar de mi pecho, no se si es felicidad, o un par de emociones encontradas, que emergen de la sutil caricia de tu sombra, en tus labios carmín, navegan besos, besos que llaman a mi boca, para devorarlos sin pausa; En una mirada furtiva, llena de complicidad, vacías de palabras, y tan llena de todo, todo lo que te describe, una melodía quiere simular tus caricias, ...en vano... Se me estremece el alma, de saberte transitando el mismo otoño que mis pasos, un otoño crujiente y lleno de ocres, en el paso ineludible recojo la ultima rosa, la que su perfume te nombra, en la inmensidad del silencio, silencio colmado de palabras mudas, escritas con la mirada, y selladas con un recuerdo ...en el ultim...
Precioso el poema y excelente la voz
ResponderEliminarde Barbara dándole emoción y sentimiento con gran sensibilidad.
Felicitaciones a ambos.
Un abrazo
GRACIAS RACHEL
EliminarSU RELATO ES CON MUCHA ENTREGA,ELLA TAMBIEN ESCRIBE,A PUBLICADO,ES REALMENTE BUENA EN LO QUE HACE
UN BESO